Guerra. Una palabra que parece estar grabada
entre los episodios más tristes y desgarradores de la historia del ser humano. ¿Cual es la causas de la guerra? Hay muchas subjetivas como odio, intolerancia,
avaricia, ansias de control y poder, envidia, inconformidad, venganza,
sentido de pertenencia y derecho algún territorio, intereses egoístas de un
corazón vacío, falta de emociones y valores, egocentrismo y terquedad.
Guerra. Muchas son sus causas pero mas sus
consecuencias, muchas en su mayoría tristes. El mundo sigue girando y evolucionando y lo
que muchos necios no se han dado cuenta es que mientras que ellos destruyen, la
naturaleza misma se encarga de transformar y reconstruir. Hoy en día vivimos
entre la paz y la guerra; injusticias, odio irracional y manipulación de la
ignorancia de pueblos enteros que son llevados como ovejas al matadero,
arrasados por la codicia y maldad de una minoría de gobernantes con ansias de
poder y control absoluto, pero ¿Quién
elije a estos gobernantes? Cada pueblo tiene lo que se merece y su gobernantes
son el reflejo de ellos mismos pues ¿Quién les da el poder? Nosotros mismo
le damos el poder, al aceptar sus injusticias y malas acciones hacia nuestra
calidad de vida salud y bienestar.
Yo creo que no podemos negar la existencia
de la guerra y de la maldad de este mundo, por eso debemos estar alertas y
preparados para no sucumbir a los golpes de necios. Recuerda que cada persona y
colectivo al decidirse por un lado u otro, labra su propio destino sean buenas o malas decisiones. Recuerden el
verdugo dejara de serlo cuando la víctima se alce y decida no seguir aguantando
el abuso.
Me hacen recordar las palabras de Jafar, el malvado mago de Aladino, en
la escena donde el genio le concede su deseo de ser todo poderoso. Al final, se
vuelve esclavo de su propio poder y es consumido por su misma avaricia, condenado a tener todo el poder del universo encerrado en una lamparita. Las
historias de pequeño, siempre traen consigo sus aprendizaje y hoy quise escribir
sobre la guerra con un punto de vista un poco más personal.
Una vez alguien me dijo que no podía
cambiar el mundo y eso me hizo reflexionar; si me rindiera por un minuto a
pensar que esta persona tiene la razón, entonces la esperanza y la fe que mueve
el lado bueno del mundo, ese lado lleno de luz y paz, entonces no existiría. Quizás
no puedo cambiar el mundo en un solo momento, pero si puedo ayudar con mi
actitud y mis buenas acciones a lograr el cambio y a trasmitir la importancia
de este. Entonces comprendí que el cambio empieza por nosotros mismos, luego se
comparte con los demás y así entre todos verdaderamente unidos por una causa justa,
razonable y humanitaria podemos marcar la diferencia y cambiar el mundo que hoy
nos rodea o al menos estas cosas que nos afecta a todos por igual sin importar
raza, credo, nacionalidad, genero, etc.
Hoy en particular te escribiré de
la guerra, ¿Cómo puedo cambiar al mundo sino puedo cambiarme a mi mismo,
mejorar mi rutina, cambiar mis malos hábitos, ser más amable con la gente que
no lo es conmigo, ser más alegre donde allá tristeza y seguir escribiendo sin
importar cuanta gente pueda leer estas palabras? Me siento feliz en hacer
algo distinto en pro a la paz y mejor calidad de vida en donde estoy, con la
gente que me rodea y pueda llegar a conocerme. Quizás no cambiare todo el mundo
de un día a otro pero, aportare mi grano de arena para
que este mundo sea un mejor lugar para mí y los demás.
Toda guerra empieza por una discordia y un interés. Quiero hablar de la
guerra interna que tenemos nosotros mismos, la llamo la guerra
del ego necio porque simplemente
somos unos tercos cuando se trata de insistir en pelear con nosotros mismos, golpeando nuestra autoestima. Todo comienza cuando comenzamos a recibir juicios
externos acerca de lo que está bien o mal para unos y para otros. Es muy
complejo porque depende de tu credo, religión, crianza y de que parte del
planeta vengas. Lo que todos tenemos en común es que somos nosotros nuestros
peores jueces, no nos aceptamos como somos, siempre hay algo que queremos ocultar
o cambiar, ya sea físico o psicológico. A veces esto es necesario, pero otras
veces simplemente no. Hay mujeres y hombres que sufren muchos prejuicios que
afectan su autoestima y su poder de tomar buenas decisiones, porque para decidir, también debemos de tener conciencia, razonar, usar la objetividad y esto es lo que se nos hace difícil cuando somos ignorantes
de algún aspecto en especifico o nos dejamos llevar por las emociones del
momento.
Para ganar nuestra guerra interna
hay un camino. Todo empieza con la paz,
y ¿qué es la paz para ti? Esa respuesta la tienes en tu mente y corazón. No te
la diré solamente te invitare a que la encuentres.
Lo que sí puedo decirte con mis palabras es que no sigas la guerra con
tu ego necio, ¡detente! No sigas lastimándote e hiriéndote a ti mismo con
palabras rudas y crueles hacia tu persona, porque eres una creación hermosa
perfecta y única. Somos distintos y esto lo tenemos que entender para poder
seguir adelante dándole paso al respeto y a la tolerancia. El mundo sería muy
aburrido si todos fuéramos exactamente iguales, todos tenemos nuestra
personalidad, hasta los gemelos idénticos tienen sus diferencias.
No le des más poder a esas personas con la manía de atacar el autoestima
de otras para complacer la falta de la misma. Debe de acabar esta actitud, la perfección
es quizás una ilusión y te sorprenderás cuando lo mas autentico y valioso lo
encuentras en el lugar y persona que menos piensas solo si dejas la guerra de
prejuicios y haces la paz contigo mismo.
No seamos necios y aprendamos aceptar lo bueno que tenemos y pulirlo
para hacerlo cada día mas valioso, fuerte y constante, mientras que las cosas
negativas tratemos de enfrentarlas y corregirlas. Si sabes que algo no está
bien, no te excuses diciendo “ así soy yo y me tienen que aceptar así”, esa es la
salida fácil y así la parte negativa ganaría batallas innecesarias. Por e
contrario, vete en el espejo y repite "Tengo esta debilidad y acepto que
tengo que mejorar y trabajar para convertirla en una habilidad. Yo puedo, esto
negativo no podrá conmigo". Dilo cada vez que hagas algo fuera de lugar y no
puedas contenerlo. No somos perfectos, pero eso no quiere decir que no luchemos contra las cosas que nos hacen daño a nosotros
y a los demás. Es de necios aferrarse a las cosas cuando están mal y hay
muestra de eso .
Tips
Todos tenemos cosas buenas que ofrecer y
claro que nos falta otras, es la única forma de poder ser un complemento para
los demás y así juntos, como engranaje fuerte, hacer que las cosas funcionen. Es
como el dicho de la media naranja; que caso tiene ser una naranja completa si
lo más sabroso es compartir con tu otra mitad. Es una guerra que te puede
causar mucho daño, así que desde hoy piropéate, halágate mas. No te digo que seas
extremista y te vuelvas narcisista, solo que no te trates tan mal. El tip de
hoy es el siguiente: Por una semana has la prueba, trátate como te gustaría que
te trataran y después de ver los resultados, escríbeme y cuéntame tu
experiencia.
“Si te gusto este articulo, coméntalo. Si
crees que le ayudara a un ser especial, compártelo. No dejes de seguirnos y
gracias por compartir tu valioso tiempo. Miles de bendiciones decreto para ti.”
Freeman
Freeman







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