domingo, 10 de agosto de 2014

Guerra del ego necio... Todo empieza por dentro.


    Guerra. Una palabra que parece estar grabada entre los episodios más tristes y desgarradores de la historia del ser humano. ¿Cual es la causas de la guerra? Hay muchas subjetivas como odio, intolerancia, avaricia, ansias de control y poder, envidia, inconformidad, venganza, sentido de pertenencia y derecho algún territorio, intereses egoístas de un corazón vacío, falta de emociones y valores, egocentrismo y terquedad.

    Guerra. Muchas son sus causas pero mas sus consecuencias, muchas en su mayoría tristes. El mundo sigue girando y evolucionando y lo que muchos necios no se han dado cuenta es que mientras que ellos destruyen, la naturaleza misma se encarga de transformar y reconstruir. Hoy en día vivimos entre la paz y la guerra; injusticias, odio irracional y manipulación de la ignorancia de pueblos enteros que son llevados como ovejas al matadero, arrasados por la codicia y maldad de una minoría de gobernantes con ansias de poder y control  absoluto, pero ¿Quién elije a estos gobernantes? Cada pueblo tiene lo que se merece y su gobernantes son el reflejo de ellos mismos pues ¿Quién les da el poder? Nosotros mismo le damos el poder, al aceptar sus injusticias y malas acciones hacia nuestra calidad de vida salud y bienestar.

    Yo creo que no podemos negar la existencia de la guerra y de la maldad de este mundo, por eso debemos estar alertas y preparados para no sucumbir a los golpes de necios. Recuerda que cada persona y colectivo al decidirse por un lado u otro, labra su propio destino sean buenas o malas decisiones. Recuerden el verdugo dejara de serlo cuando la víctima se alce y decida no seguir aguantando el abuso.

  Me hacen recordar las palabras de Jafar, el malvado mago de Aladino, en la escena donde el genio le concede su deseo de ser todo poderoso. Al final, se vuelve esclavo de su propio poder y es consumido por su misma avaricia, condenado a tener todo el poder del universo encerrado en una lamparita. Las historias de pequeño, siempre traen consigo sus aprendizaje y hoy quise escribir sobre la guerra con un punto de vista un poco más personal.

    Una vez alguien me dijo que no podía cambiar el mundo y eso me hizo reflexionar; si me rindiera por un minuto a pensar que esta persona tiene la razón, entonces la esperanza y la fe que mueve el lado bueno del mundo, ese lado lleno de luz y paz, entonces no existiría. Quizás no puedo cambiar el mundo en un solo momento, pero si puedo ayudar con mi actitud y mis buenas acciones a lograr el cambio y a trasmitir la importancia de este. Entonces comprendí que el cambio empieza por nosotros mismos, luego se comparte con los demás y así entre todos verdaderamente unidos por una causa justa, razonable y humanitaria podemos marcar la diferencia y cambiar el mundo que hoy nos rodea o al menos estas cosas que nos afecta a todos por igual sin importar raza, credo, nacionalidad, genero, etc.

    Hoy en particular te escribiré de la guerra, ¿Cómo puedo cambiar al mundo sino puedo cambiarme a mi mismo, mejorar mi rutina, cambiar mis malos hábitos, ser más amable con la gente que no lo es conmigo, ser más alegre donde allá tristeza y seguir escribiendo sin importar cuanta gente pueda leer estas palabras? Me siento feliz en hacer algo distinto en pro a la paz y mejor calidad de vida en donde estoy, con la gente que me rodea y pueda llegar a conocerme. Quizás no cambiare todo el mundo de un día a otro pero, aportare mi grano de arena para que este mundo sea un mejor lugar para mí y los demás.

   Toda guerra empieza por una discordia y un interés. Quiero hablar de la guerra interna que tenemos nosotros mismos, la llamo la guerra del ego necio  porque simplemente somos unos tercos cuando se trata de insistir en pelear con nosotros mismos, golpeando nuestra autoestima. Todo comienza cuando comenzamos a recibir juicios externos acerca de lo que está bien o mal para unos y para otros. Es muy complejo porque depende de tu credo, religión, crianza y de que parte del planeta vengas. Lo que todos tenemos en común es que somos nosotros nuestros peores jueces, no nos aceptamos como somos, siempre hay algo que queremos ocultar o cambiar, ya sea físico o psicológico. A veces esto es necesario, pero otras veces simplemente no. Hay mujeres y hombres que sufren muchos prejuicios que afectan su autoestima y su poder de tomar buenas decisiones, porque para decidir, también debemos de tener conciencia, razonar, usar la objetividad y esto es lo que se nos hace difícil cuando somos ignorantes de algún aspecto en especifico o nos dejamos llevar por las emociones del momento.

   Para  ganar nuestra guerra interna hay un camino. Todo empieza con la paz, y ¿qué es la paz para ti? Esa respuesta la tienes en tu mente y corazón. No te la diré solamente te invitare a que la encuentres.

   Lo que sí puedo decirte con mis palabras es que no sigas la guerra con tu ego necio, ¡detente! No sigas lastimándote e hiriéndote a ti mismo con palabras rudas y crueles hacia tu persona, porque eres una creación hermosa perfecta y única. Somos distintos y esto lo tenemos que entender para poder seguir adelante dándole paso al respeto y a la tolerancia. El mundo sería muy aburrido si todos fuéramos exactamente iguales, todos tenemos nuestra personalidad, hasta los gemelos idénticos tienen sus diferencias.

   No le des más poder a esas personas con la manía de atacar el autoestima de otras para complacer la falta de la misma. Debe de acabar esta actitud, la perfección es quizás una ilusión y te sorprenderás cuando lo mas autentico y valioso lo encuentras en el lugar y persona que menos piensas solo si dejas la guerra de prejuicios y haces la paz contigo mismo.

   No seamos necios y aprendamos aceptar lo bueno que tenemos y pulirlo para hacerlo cada día mas valioso, fuerte y constante, mientras que las cosas negativas tratemos de enfrentarlas y corregirlas. Si sabes que algo no está bien, no te excuses diciendo “ así soy yo y me tienen que aceptar así”, esa es la salida fácil y así la parte negativa ganaría batallas innecesarias. Por e contrario, vete en el espejo y repite "Tengo esta debilidad y acepto que tengo que mejorar y trabajar para convertirla en una habilidad. Yo puedo, esto negativo no podrá conmigo". Dilo cada vez que hagas algo fuera de lugar y no puedas contenerlo. No somos perfectos, pero eso no quiere decir que no luchemos contra las cosas que nos hacen daño a nosotros y a los demás. Es de necios aferrarse a las cosas cuando están mal y hay muestra de eso .

Tips
    Todos tenemos cosas buenas que ofrecer y claro que nos falta otras, es la única forma de poder ser un complemento para los demás y así juntos, como engranaje fuerte, hacer que las cosas funcionen. Es como el dicho de la media naranja; que caso tiene ser una naranja completa si lo más sabroso es compartir con tu otra mitad. Es una guerra que te puede causar mucho daño, así que desde hoy piropéate, halágate mas. No te digo que seas extremista y te vuelvas narcisista, solo que no te trates tan mal. El tip de hoy es el siguiente: Por una semana has la prueba, trátate como te gustaría que te trataran y después de ver los resultados, escríbeme y cuéntame tu experiencia.

 “Si te gusto este articulo, coméntalo. Si crees que le ayudara a un ser especial, compártelo. No dejes de seguirnos y gracias por compartir tu valioso tiempo. Miles de bendiciones decreto para ti.”

Freeman

0 comentarios:

Publicar un comentario